Cerramos el 2011 con una sonrisa y nos preguntamos si pudo ser mejor. La respuesta es clara: No. Y no porque estemos mirando nuestro balance de ganancias y pérdidas (quizás allí la historia sería distinta) o la lista de saludos navideños que recibimos. Lo cerramos así porque éste ha sido un año de aprendizajes y descubrimientos. Y es eso lo que nos hace grandes.
Hemos aprendido junto a nuestros clientes que el cambio no se debe enfrentar, sino conducir. Que la resistencia no se debe eliminar, sino canalizar. Que la actitud de servicio no se debe entrenar, se debe cultivar. Que la calidad no se planifica, se vive. Que el desarrollo no se busca, se siente. Pero quizás el más grande aprendizaje ha sido el de ser coherentes, y empezar por nuestra propia casa a predicar con el ejemplo. Así, el 2011 fue para nosotros el año del trabajo flexible, de los equipos de proyecto, de los equipos virtuales, la delegación y el liderazgo de servicio. Esperamos haberlo hecho bien.
Nada de esto habría sido posible sin clientes como Apoyo Comunicación Corporativa, BCP, Belcorp, CIEMSA, Going Global, Graña y Montero, IncaSur, LAN Perú, MyM Trading, Peruvian Heritage, Serpost, Sedapal, Universidad del Pacífico y Universidad Nacional del Callao, quienes nos permitieron aprender juntos e ir más allá con cada nuevo reto que nos propusieron.
El agradecimiento al equipo de consultores que nos acompañó este año: Víctor Hugo Bullón, José Chuima, César Duarte, Carlos Morales, José Pereira, Lorenzo Rolandi y Andrea Stepanek, por el excelente trabajo realizado en cada proyecto. Y por supuesto, las gracias especiales a mi equipo más joven: Lissie Dextre, Zoyka Francalanci y Rocío Sono, porque sus ganas de aprender, junto a su franqueza y entusiasmo, son inspiración pura.
En nombre de nuestro Presidente Ejecutivo (quien además cumple funciones en el irrenunciable cargo de ser mi padre) y el mío, les deseamos lo mejor para este 2012 que apenas comienza. Porque como dice una de las canciones suele sonar en la oficina “si algo aprendimos en el mundo es que el mejor momento aún no vino, está por llegar.”
Fernando Loyola Angeles
Director de Investigación y Desarrollo

